Julio 21, 2015
siete24.mx
Acapulco, Gro.— A poco más de dos meses de que concluya la actual administración municipal, el alcalde Luis Uruñuela Fey, aseguró que no se darán más plazas a los sindicatos y no descartó demandas por despido injustificado de funcionarios que iniciaron el trienio con Luis Walton Aburto, ex candidato a la gubernatura.
La primera autoridad local dijo en entrevista que aunque sería un acto de justicia social para los trabajadores de base, ya se tuvo negociaciones con los sindicatos en las que se estableció que, en al menos esta administración saliente, no habrá más plazas para no “inflar” la nómina municipal.
“Nosotros ya tuvimos la negociaciones con las secciones sindicales, llegamos a acuerdos sobre las cuestiones salariales, prestaciones, algunas regularizaciones, algunos incrementos de categoría también, pero bases no. Lo que nosotros creemos es que el municipio si pudiera reducir las bases lo podría hacer”, expuso.
El presidente municipal de Acapulco no descartó que empleados de confianza del actual trienio que concluye el 27 de octubre, pudieran demandar al ayuntamiento argumentando despido injustificado, aunque también señaló que los empleados de confianza saben desde que entran al gobierno que su responsabilidad termina con el trienio.
“Yo creo que estas demandas ya no nos va a tocar contestarlas a nosotros. Mi impresión personal es que los empleados de confianza saben que su responsabilidad termina en el trienio. Es un problema de conciencia. La gente que es contratada sabemos que no podemos ir más allá del trienio”, acotó.
Por otra parte, Uruñuela Fey adelantó que dará buenas cuentas en la entrega-recepción de su gobierno al de Evodio Velázquez Aguirre que inicia el 27 de octubre.
Sin embargo, a pregunta expresa, dijo no saber con exactitud el pasivo que actualmente registra el ayuntamiento, aunque también aseveró que será menor al recibido en el gobierno de Luis Walton Aburto y heredado por el gobierno priista de Manuel Añorve Baños por el orden de los mil 200 millones de pesos.
“Si tenemos un panorama pero queremos dar cifras oficiales en el momento en que se haga esa entrega-recepción (…) El déficit se trae desde atrás, hay juicios laborales, hay un endeudamiento de trabajadores que obtuvieron préstamos, se hizo una retención durante un año, se les entregó a esas compañías (bancarias y prestamistas). Todo eso está dentro de lo que se podría considerar el pasivo del municipio. Pero cuentas exactamente las tendríamos en el acta de entrega-recepción”, insistió.
Entre los pasivos está la liquidación de policías municipales que no acreditaron los exámenes de control y confianza el año pasado, cuya cantidad para su finiquito oscila entre los 100 millones de pesos, los cuales “el ayuntamiento no tiene en estos momentos”.
Insistió en que el tema de la liquidación de los policías no certificados también le compete a otras instancias como al gobierno federal y al estatal.
“… es algo que es parte de un problema que hemos estado planteando porque no nos corresponde solo a nosotros esta solución, lo que hemos estado haciendo es solventar los compromisos inmediatos que hemos tenido y lo hemos hecho de una manera responsable como en el caso de algunos muertos. Se han pagado gastos funerarios y seguros de vida”, puntualizó.