En las Nubes
Carlos Ravelo Galindo
Compartir esta misiva de nuestro nieto el médico cirujano que va en pos de otra maestría, hoy en Barcelona, España, es una ufanía justa de sus Abos Bety y Carlos.
“Abo, déjame te cuento por lo que he pasado. Ha sido una llegada muy amena a Barcelona.
El primer día llegue muerto del cansancio, casi 24 horas de vuelos, aeropuertos, taxis, sentimientos de despedida, e incertidumbre de que pasaría conmigo en mi nueva ciudad.
Pero en fin llegué a mi hotel y mi cuarto no estaba listo, entonces les deje mis maletas y salí a dar un paseo por las ramblas, y el barrio gótico. Me perdí un poco pero no hubo ni tantito problema, pasé a comprar algo de tomar, y recorrí los barrios de aquí cerca.
Fui a casa de una amiga, que también viene a estudiar la misma maestría. Tomamos unas cervezas y platicamos de lo bonita que es Barcelona.
Ese día, en la noche, el sol se metió por ahí de las 10:15 pm, aquí los días duran mucho en verano. Como a las 11, ya de noche me fui a tomar el metro con dirección al hotel donde estaré hasta mañana jueves. La calma que se respira en el metro, como afuera, es de una ciudad de primer mundo. Ver mujeres caminar solas a esa hora, incluso gente mayor, en el metro sin ayuda alguna, es increíble.
Ayer me desperté y fui a ver un par de opciones de departamentos, luego fui a conocer mi universidad, Universitat de Barcelona, aquí le apodan la UB.
Ahí empecé a medianamente entender el catalán que no es fácil pero tampoco está imposible.
Después de estar en mi futura casa de estudios, transité por zonas culturales de la ciudad. Ya he estado varias veces acá, recuerda. Me impresionan muchas cosas de Barcelona todavía: la limpieza de las calles, el orgullo de los catalanes por ser españoles pero Catalanes como tal. En todos los balcones se ven banderas de Catalunya y camisetas del equipo de futbol del Barcelona. Una cosa más que me impresiona y hace darme cuenta que estoy en una ciudad de primer mundo es el respeto al peatón. Es impresionante el civismo con el que se rigen aqu. En fin llegue al hotel ya en la tarde; comí pan, queso y fuet (un embutido característico de aquí) y me tome una siesta. Desperté todo confundido y desubicado por el cambio de horario. Pero bueno esto se irá regularizando poco a poco. En la noche sólo salí a comprar algo de cenar y regrese a ver un par de cosas en la computadora y a dormir.
Hoy me levante temprano y fui a ver más opciones de departamentos, hay algunos que figuran como buenas. Después, caminé de la elección más lejana hasta la universidad: 9 minutos si es que me quedo ahí. Increíble, no necesitaría metro para moverme.
Si acaso, me consigo un pase de ecobici que aquí se llama bicing. Con el que tengo derecho, con una cuota al año, usar las bicicletas públicas cuantas veces quiera, durante ese año, siempre y cuando no exceda cada viaje 30 minutos de uso. Me queda perfecto.
Después de estar en la universidad camine a la playa, hice como 45 minutos. Ahí fui a ver a un amigo a su yate. Entrena por ahora en Barcelona, para ir a las olimpiadas de Rio 2016 en velero. Está muy cañón este cuate, me tome un par de fotos con el por si llega a ganar y tener la foto del recuerdo: jajajajaja. Cuando él y sus amigos zarparon yo entre a la oficina del muelle municipal, y pedí informes para ver la posibilidad de navegar en mis días libres (domingo) para despejar mi mente de los libros de medicina. Aun no sé si lo haga, puesto que tengo que ver mi presupuesto, pero quien quita un domingo me voy a navegar un par de horas el mediterráneo.
Al salir me caminé desde el puerto olímpico hasta mi hotel. A medio camino me encontré con un lugar de pizzas, me ordene una y me tomé una cerveza bien fría, muy rica. De ahí me seguí a pie hasta mi hotel, otros 45 minutos.
Conocí, disfruté y empecé hablar catalán que me cuesta trabajo pero cada vez lo entiendo mas y me expreso un poco mejor, pero siguen, hacen caras cuando hablo….jajajaja.
En fin la vida acá se vive de otra manera, más tranquilo, menos estrés, más sonrisas de los compañeros peatones. Me ha gustado hasta ahora estar en Catalunya. Pero no olvido México que aun con sus relajos es un país increíble.
Ya te contaré más, conforme viva y experimente la ciudad que aun conozco poco.
Te mando un abrazo y un beso a la abuela en su cumpleaños el día 20. Jorge Alberto Ravelo Barba”
craveloygalindo@gmail.com