LECTURA POLÍTICA
Noé Mondragón Norato
Primero fueron las elecciones. Un bloque del magisterio disidente agrupado en la Ceteg y afín a los padres de familia de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, anunciaron el inminente boicot electoral. En su sectaria e interesada visión, no habría elecciones. Pero pasó la fecha y la elección se realizó sin demasiados contratiempos. Se comprobó así, que solo un reducido grupo de maestros radicales cetegistas, se opuso al proceso electoral. Y los ciudadanos salieron a emitir su voto. Hoy, la divisa cambió. Van por la no aplicación de la evaluación docente contemplada como un asunto prioritario en la Reforma Educativa del presidente Enrique Peña Nieto. Y por supuesto, elevada ya, a rango constitucional. De lo anterior se abren algunas lecturas.
EVALUACIÓN ¿VA O NO VA?- Sabedor de que el clima social atravesaba por una etapa candente en entidades como Michoacán, Guerrero y Oaxaca, a tan solo unos días de que se realizara la elección del pasado 7 de junio, el gobierno federal anunció que se cancelaba la evaluación docente. Pero el martes 9 de junio, el presidente Peña Nieto, retomó el tema y anunció contundente: “la Reforma Educativa está orientada a garantizar la calidad de la educación, lo cual implica asegurar que los docentes cuenten con las capacidades necesarias para cumplir con su elevada misión social. Los procesos de evaluación docente siguen adelante. Ni se posponen, ni se difieren y por ninguna razón se cancelan”. Apenas ayer, el secretario de Educación, Emilio Chuayffet Chemor, señaló que “llueva o truene, habrá evaluación. No más plazas espurias, no más plazas vendidas, no más plazas heredadas, sino plazas que pasen por un concurso y evaluación profesional que habilite al maestro”. Pero el magisterio disidente agrupado en la Ceteg aquí, tiene sus propios planes. Y por supuesto, van en contra de la postura oficial. Aunque en ocasiones rayen en la sinrazón y en el absurdo. Se lee así: 1.- Desde hace nueve meses, los cetegistas tomaron por asalto la plaza cívica de Chilpancingo. Alegaron la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos. Luego, se dividieron en dos bloques. Uno de ellos se fue al ex Ineban. El otro, montó guardia en la plaza cívica. Siguen ahí. Pero la coartada de los normalistas les cayó como anillo al dedo. Porque les sirvió en realidad, para rechazar la Reforma Educativa y los procesos de evaluación docente. Para ellos, lo óptimo es que las cosas sigan ocurriendo como en el pasado: presionaban con un plantón y varias marchas, y los gobernantes les cedían un determinado número de plazas que los líderes magisteriales asignaban a su libre albedrío y hasta las vendían. Y ponderaban al interior de su movimiento para asignar una plaza, criterios como la fidelidad, pasión y entrega a la lucha social, no las capacidades probadas de quienes estaban frente a las aulas. Así fue como llegaron miles de improvisados y hasta con niveles escolares de secundaria, a impartir clases. Esta situación le pegó con mucha fuerza desde luego, a los procesos de calidad en la enseñanza-aprendizaje. Al desarrollo mismo de la entidad. Y son esos personajes los que ahora “defienden sus derechos laborales” y se oponen a la evaluación magisterial. Sencillamente, porque van a reprobarla. No puede entenderse de otra forma. 2.- Para confirmar que no están dispuestos a ser evaluados, los cetegistas no levantarán su plantón hasta que presenten a los 43 normalistas desaparecidos. Esto es al menos lo que acaba de señalar Ramos Reyes Guerrero, uno de los dirigentes de la Ceteg: “En casi nueve meses no hemos visto a los 43 normalistas de Ayotzinapa, hasta que los tengamos con nosotros, entonces plantearemos la posibilidad de levantar el plantón”. Eso significa una sola cosa: nunca lo levantarán. Porque de acuerdo a las pesquisas de las autoridades competentes, los normalistas ya están muertos. Es decir, la tragedia de Iguala les sirvió a los Cetegistas para continuar cobrando su salario nada más por estar sentados, chacoteando, comiendo y durmiendo. Y hasta vandalizando. Así es como están contribuyendo para sacar del atraso educativo a la entidad. Es la esencia de su postura para no ser evaluados. Y mientras, una parte importante de la niñez guerrerense, se está atorando en su formación académica de calidad. El daño de los Cetegistas es contra todos los guerrerenses también, no solo contra el gobierno. Pero eso no lo entienden. Ni quieren hacerlo. Porque va en contra de sus limitaciones formativas y escolares. Ese es el punto.
HOJEADAS DE PÁGINAS…Por su prolongada experiencia dentro del periodismo local y nacional, uno de los personajes que se perfila para disputar con fuerza la dirección de Comunicación Social del gobierno estatal, es el columnista Salomón García Gálvez. Además de lo anterior, Salomón operó con filigrana política en materia de medios de comunicación, durante la campaña electoral astudillista. Falta justamente, que el gobernador electo reconozca y apuntale su trabajo.
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