Héctor Astudillo Flores, Gobernador electo de Guerrero, se reunió con el equipo de futbol infantil Avispones de Chilpancingo, luego de que un jugador y el chofer, murieran durante los hechos de Iguala, donde también fueron asesinados cuatro civiles más y 43 normalistas desaparecidos.
Astudillo Flores, aseguró que al tomar protesta como Gobernador Constitucional de Guerrero a partir del 27 de octubre, el caso Iguala no será cerrado ni archivado, al tiempo que reitero que no habrá ni perdón ni olvido y trabajará con la Secretaría de Gobernación Federal en un programa de Atención a Víctimas.
Como diputado local, el mismo día de los hechos, con indignación, Astudillo Flores, exigió al entonces Secretario de Salud estatal, el perredista, Lázaro Mazón Alonso que solicitara ayuda de la Cruz Roja, que atendiera los casos de lesionados y victimados y que buscara al entonces Alcalde de Iguala, José Luis Abarca para que los jóvenes normalistas de Ayotzinapa que estuvieran en calidad de detenidos, fueran localizados y liberados.
En los días subsecuentes a los hechos de Iguala, Astudillo Flores tuvo contacto con los familiares de los victimados del equipo de futbol Avispones de Chilpancingo y desde entonces les manifestó su solidaridad y reiteró en su encuentro sostenido este domingo que una vez que sea Gobernador Constitucional, podrán contar con el apoyo del Gobierno de Guerrero.
Y en el caso Ayotzinapa, Astudillo Flores reiteró, “les he manifestado ya y lo he manifestado para todos por supuesto para los familiares de los 43 jóvenes mi absoluta solidaridad, es un asunto que no se puede quedar a la mitad de nada, ni la atención a la víctimas, ni tampoco el asunto que le corresponda a hacer justicia, y me he comprometido con ellos a tocar puertas para dar le seguimiento a todo lo que esté pendiente con relación a todo lo que tenga que ver con la atención a víctimas y por supuesto también a todo lo que tenga que ver con lo que ha hecho el Estado”, sostuvo al ser abordado por periodistas.