Debate de candidatos a gobernador
eldiariodetaxco.com
Por: Miguel Ángel Mata Mata
Acapulco, Gro., a 21 de mayo del 2015 (Síntesis de Guerrero).- Dio el golpe de gallada en el último minuto. “No, Gracias”, respondió Luis Walton Aburto a sí mismo: ¿Quieres que gobiernen los responsables de Iguala?
En el segundo día de los candidatos a gobernador. En la lectura de papeles. En una toma cerrada. Un moderador. Dos consejeros electorales. Dos salas con televisores. Cuatro mega pantallas en la vía pública. Nueve candidatos a gobernar Guerrero. Una Radio y Televisión de Guerrero con mínima audiencia y pésima transmisión. Un día como todos y…
… un doloroso tema que los nueve quisieron olvidar. Como quien esconde debajo de la alfombra la mugre de la casa. Como el infiel que niega el amasiato a pesar de las evidencias. Como jurar el nombre de Dios en vano. No. No pueden esconder ese trinche clavado en el corazón. Ahí está. Duele. Dolerá. In saecula saeculorum.
¿Y Ayotzinapa? ¿E Iguala?
En el primer debate llevado a cabo hace algunas semanas entre nueve candidatos a gobernar el estado de Guerrero, los cronistas resumieron lo ahí sucedido en un párrafo: Jorge Camacho aprovechó cada instante para hacer un spot: “Soy el que alza la mano. Vota por Jorge Camacho”. La del Panal le habría pegado a PRI y PRD; Raymundo Nogueda habría sido la revelación. Beatriz habría golpeado a Héctor y éste lanzó propuestas. ¿Y los demás?
En el segundo debate las cosas no han sido mejores. Vinieron. Leyeron. Se pegaron. Se defendieron. Se marcharon. Festejaron y se dijeron triunfadores.
En el del miércoles, Héctor Astudillo, elegante, esquivó los golpes de Beatriz Mojica; Jorge Camacho recordó a Mojica que es culpable de 113 mil pobres mas en las cifras de la miseria de Guerrero. Luis Walton si se acordó de la tragedia de Iguala, de la que culpa a los gobiernos del PRD… y Bety. Bety dejó mucho, muchísimo que desear.
Sin propuestas claras no pudo evadir el dedo que la señala como corresponsable del gobierno de Ángel Aguirre Rivero, acusado de corrupción, nepotismo, frivolidad y tener las manos manchadas con la sangre de normalistas de Ayotzinapa. ¿Cómo podría negar Beatriz su corresponsabilidad con ello? ¿Cómo negar que su familia fue vecina de la de Aguirre en Ometepec? ¿Cómo negarlo?
— ¿Quién ganó el debate? Me preguntó mi amigo El Oso.
— ¿Debate? ¿Cuál?, le respondimos
De lo rescatable, algunas perlas brillaron:
Jorge Camacho, del PAN, habló de “combatir de lleno” el tema de la violencia y la pobreza.
Beatriz Mojica propuso reconocer a las policías comunitarias y trabajar en equipo con el gobierno federal. “Cero pactos de impunidad, cero complicidades”, sostuvo.
El candidato de Morena, Pablo Sandoval, propuso “la legalización de algunas drogas”.
Héctor Astudillo, habló sobre reconstruir el tejido social en la familia, para reducir la violencia.
De lo que pudo ser debate, hubo algunos ataques como el de Mojica a Astudillo: Durante su gestión como alcalde de Chilpancingo “Creció el secuestro en 600%… no pudo con la inseguridad, con los asaltos, sus hechos ya nos demostraron que miente”, dijo.
Y la elegante del priista Astudillo: “no me invente tantas cosas”. “Yo sí puedo regresar a Chilpancingo y caminar por las calles y ver a los ojos a mis paisanos”.
O de Karime Sevilla, del Panal, contra Mojica: “eres mujer cuando te conviene”.
O las de Camacho, del PAN: “Guerrero está olvidado, así ha estado por los gobiernos que nos preceden del PRI y PRD”.
De algunas propuestas destacó la de Astudillo quien para atraer turismo, vuelos y cruceros, propuso edificar un nuevo centro de convenciones.
O la de Mojica: “la mejor manera de disminuir la violencia es reactivando la economía”
O la de Camacho quien reprochó a Mojica las condiciones de pobreza en las que se mantiene la entidad. “Siendo quien llevó la política social en el estado y lo llevó a estar más pobre”, dijo.
O la del candidato de Movimiento Ciudadano, Luis Walton, quien se comprometió a “apoyar la instalación de nuevas cadenas hoteleras y el ecoturismo”.
O la de Pablo Sandoval: “Los políticos que están aquí representan el fracaso de las políticas del país, han votado por las reformas y han llevado a la debacle al estado de Guerrero. Necesitamos recuperar la dignidad del estado y no estar pidiendo limosnas al gobierno federal”.
LOS FESTEJOS
Por la costera Miguel Alemán festejan los del partido anaranjado. Los del azul. Los amarillos y los del tricolor. Todos se dicen ganadores de un amnésico debate que olvida a los estudiantes masacrados en Iguala. Que fingió demencia con la tragedia de Chilapa o los muertos de Tlacotepec. Una exposición de buenos deseos que no ve ni siente la tragedia del bello estado que pretenden gobernar.
¿Quién ganó?
Tal vez Astudillo, quien, mejor plantado, buena lectura de sus propuestas, como la de los centros de convenciones, supo defender a su querida esposa, Mercedes Calvo. “Él es pobre pero ella es rica”, habría dicho el candidato de MORENA.
Preguntamos y nos enteramos. La señora Mercedes Calvo pertenece a las familias de abolengo de Guerrero. Ella nació con dinero. Quien tuvo que ganar el pan con el sudor de su frente FUE Héctor. ¿Por qué la calumnia? Tal vez por ignorancia o mala leche.
Tal vez ganó Jorge Camacho quien ha propuesto instaurar las policías de proximidad, donde los cuerpos de seguridad sean electos por los ciudadanos.
Tal vez Pablo Sandoval quien llamó ignorantes a sus compañeros: “es la economía…”, habría dicho.
Tal vez Karime, del Panal, por su golpeteo constante a PRI y PRD.
¿Godeleva? ¿Nogueda? ¿López? ¿No les dio pena? ¿Qué hacían ahí?
Tal vez, y solo tal vez, ganó Luis Walton quien al final soltó un tímido descontón a sus viejos amigos: el gobierno de Ángel Aguirre, Los Chuchos y el Partido de la Revolución Democrática, cuna incuestionable de Beatriz Mojica Morga:
— “¿Votarían por los responsables de Iguala? No, Gracias.”