Luego de 27 años un Sumo PontÃfice vuelve a pisar tierra paraguaya. Asà como aquel lejano 1988, la visita del papa Francisco supone una bocanada de esperanza y fe para la feligresÃa local. El Santo Padre llegó este viernes y fue recibido por una multitud, un breve aguacero y el abrazo de millones de paraguayos simbolizado en estos niños que lo recibieron en Luque.
Luego de una emotiva despedida de Bolivia –penúltimo paÃs de su gira sudamericana– Francisco arribó en el avión de Alitalia y se dirigió al Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, al que llegó minutos antes de las 15.00
El Papa fue recibido con música, baile y ofrendas de parte de nativos. Una corta lluvia también hizo acto de presencia en su llegada.
Posteriormente, se dirigió en el papamóvil hasta el Correccional de Mujeres "Casa del Buen Pastor", donde fue recibido de forma emotiva por las internas que celebraron su fugaz aparición.
Luego, tras una breve parada por la Nunciatura, el Santo Padre se trasladó hasta el Palacio de López para el encuentro protocolar con el presidente de la República, Horacio Cartes.
Una multitud de personas se congregó con banderas y carteles en las avenidas por donde pasaba el Sumo PontÃfice.
Llegado al palacio de Gobierno, Bergoglio mantuvo una reunión de aproximadamente 40 minutos con el mandatario y luego se dirigió hasta el parque litoral, donde emitió un mensaje en el que volvió a enaltecer a la mujer paraguaya e hizo hincapié en el combate a la corrupción y el narcotráfico.
Luego admiró la proyección audiovisual sobre las reducciones jesuÃticas y disfrutó de más música, de la mano de la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el maestro Luis Szarán.
Finalmente, regresó a la Nunciatura para reponer energÃas, de cara a la cargada jornada que le espera mañana sábado.
La visita de Francisco, un Papa que en su discurso prioriza a los más necesitados y siente un gran cariño hacia nuestro paÃs, significó una lluvia de emociones en una atÃpica jornada de viernes.