Para mi muñeca Ibeth, por su onomástico
Lectura Política
Noé Mondragón Norato
Aunque quiera y lo intente, el PRD no puede ganar el gobierno estatal guerrerense con un candidato propio. Es decir, genuina y legítimamente emergido de la izquierda. Al menos hasta hoy. Desde su fundación en 1989 y tras proclamarse como un partido de izquierda, el PRD arrastra con dicho estigma político. La conclusión en este sentido es obvia: como oposición secuestrando calles y protestando con prolongados plantones por fraudes electorales, los perredistas han sido muy buenos. Y como el magisterio disidente agrupado en la Ceteg, el Movimiento Progresista de Guerrero (MPG), o los estudiantes reiteradamente inconformes de la normal rural de Ayotzinapa, los perredistas actuaron en su momento, con esos mismos métodos. Pero fueron incapaces de incubar liderazgos realmente sólidos y competitivos electoralmente; preparados para hacer frente a sus eternos adversarios políticos: los priístas. Pese a ello, han ganado dos elecciones de gobernador. Se explica por una contundente razón: echaron mano de candidatos externos a su partido. El recuento es elocuente y plasma la película de cuerpo completo.
PRD: NEGARSE A CRECER.- Uno de los problemas permanentes de la izquierda perredista, es su acendrado canibalismo político. Porque la visión del poder a su interior, es sectaria y patrimonialista. Heredaron del PRI, lo peor de sus vicios. Se mide así: 1.- En 1993, el PRD fue a su primera elección de gobernador en Guerrero. Llevó como candidato a Félix Salgado Macedonio, un frívolo, folclórico y dicharachero personaje, que perdió la elección frente a Rubén Figueroa Alcocer. Pero mantuvo un prolongado plantón en la plaza central de Chilpancingo, alegando el clásico y reiterado fraude electoral. Nunca se le reconoció el triunfo. Ante la ausencia de nuevos cuadros al interior del PRD, Salgado Macedonio encontró suelo fértil para postularse por segunda ocasión como candidato a gobernador, en la elección de 1999. Perdió de nuevo frente al priísta René Juárez Cisneros. Y otra vez apeló al plantón como derecho de réplica. Félix ya no buscó el gobierno estatal seis años después -en la elección de febrero de 2005-, pero sí el municipal de Acapulco, que por fin ganó. Pero entregó muy malos resultados que lo arrumbaron al congelamiento político. Se confirmó así que la izquierda perredista no sabía gobernar en Guerrero. 2.- En la elección de 1999, la alcaldía de Acapulco fue ganada por primera vez, por el empresario, Zeferino Torreblanca Galindo, postulado por una coalición partidista integrada por PDR y PT y otra de facto con el PAN. El PRD retuvo esa alcaldía en la elección de 2002 y eso le valió a Zeferino, ser postulado como diputado federal plurinominal por ese partido. Desde ahí saltó a la candidatura a gobernador en febrero de 2005. Y la ganó. Pero no era un cuadro emergido de la izquierda, sino un personaje con visión gerencial. El PRD ganó por primera vez el gobierno estatal tras 16 años de su fundación. Pero con un empresario, no con un perredista legítimo. 3.- Para cuando Zeferino Torreblanca concluyó su periodo como gobernante, la crisis gubernamental ya había tocado fondo. El PRD proyectó en ese entonces, al diputado local y ex dirigente estudiantil, Armando Chavarría Barrera, como una de sus cartas fuertes y propuestas, para el relevo de Torreblanca. Pero fue asesinado el miércoles 19 de agosto de 2009. Sin cuadros políticos competentes para la elección de enero de 2011, el PRD tuvo que echar mano de un candidato externo otra vez, para retener el gobierno estatal: el priísta, Ángel Aguirre Rivero. Y volvió a ganar la elección. 4.- Para cuando Beatriz Mojica Morga, fue postulada como candidata del PRD a gobernador, las cosas operaron mal para ella desde un principio. Comenzando por la irritación interna de las tribus, tras la imposición en candidaturas a cargos de elección popular, por parte de la tribu los chuchos de Nueva izquierda (NI). Y si bien es cierto que era una aspirante surgida legítimamente de la izquierda, se confirmó que lo más dañino para su candidatura, fueron los canibalismos internos. Así y reditando a Félix Salgado, en sus dos derrotas electorales consecutivas en la búsqueda del gobierno estatal, la candidata perredista perdió también la elección del pasado 7 de junio. El maleficio político permanece en un PRD resquebrajado e incapaz de generar liderazgos sólidos. Y quién sabe hasta qué tiempo dure.
HOJEADAS DE PÁGINAS…El personaje que se perfila para encabezar la presidencia de la Comisión de Gobierno en el Congreso local, es el actual dirigente estatal del PRI, Cuauhtémoc Salgado Romero, quien va en el primer lugar de la lista de diputados locales plurinominales tricolores. A ver si no se le cae, como se le cayó en su momento, al dirigente de la tribu Grupo Guerrero (GG), el perredista David Jiménez Rumbo. Porque en política nada está escrito. Y hasta el político más lampareado se derrumba.
dragonato@hotmail.com