LECTURA POLÍTICA

El regreso con gloria de los perdedores

El regreso con gloria de los perdedores
Periodismo
Julio 04, 2015 00:17 hrs.
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Noé Mondragón Norato › guerrerohabla.com

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Hay una razón que permite entender el retorno de los perdedores una y otra vez, a los cargos de elección popular: los apretados círculos del poder que impiden el paso al relevo generacional en la política guerrerense. Y que terminan beneficiándolos cíclicamente. Justificado bajo argumentos tan fútiles como “la experiencia en la función pública” o “el conocimiento de la política y del poder”. Por eso se entiende que figuras priístas como Héctor Astudillo, Manuel Añorve, Héctor Vicario y René Juárez, proyecten vigencia y operación política dentro de ese partido. Y que en el PRD ya se anticipe a la ex candidata a gobernadora perdedora, Beatriz Mojica Morga, como la adecuada para unificar a las izquierdas en el futuro. Está el caso también, del ex gobernador perredista Zeferino Torreblanca Galindo, quien acaba de perder la contienda por la alcaldía de Acapulco. Y ya madura regresar de nuevo. Y otros más que no quieren soltar el hueso. El recuento es apenas ilustrativo.
RETORNO CON GLORIA.- La derrota electoral más significativa del actual gobernador electo, Héctor Astudillo Flores, fue la del 7 de febrero del 2005 cuando perdió justamente, el gobierno estatal. En la cultura priísta del pasado, los perdedores ya no tenían posibilidad de retornar a la competencia electoral. Pero en Guerrero eso cambió. Porque Astudillo regresó a competir como alcalde de Chilpancingo. Y luego, otra vez como candidato a gobernador. Ganó. Retornó con gloria. Como muchos otros políticos de su partido. Y también del PRD. Estos son algunos: 1.- El ex gobernador tricolor René Juárez Cisneros, perdió la elección de senador en 2012. Antes, se ufanaba mediáticamente, de nunca haber perdido una elección en urnas. Pero la lengua castiga. Y si pasó a la curul, fue porque iba encabezando la formula tricolor al Senado. Como sea, René busca sobrevivencia en la prospectiva del poder tricolor. Por eso le apostó todo su resto al proyecto de Héctor Astudillo. Eso lo dota incluso, no solo de blindaje político, sino de la posibilidad para empujar un cuadro político de sus establos, a la competencia por el gobierno estatal en la elección de 2021. Después de perder, René Juárez busca retornar al poder local con gloria. En un caso similar se encuentra el diputado federal y ex alcalde de Acapulco, Manuel Añorve Baños, quien perdió la elección de gobernador del 30 de enero de 2011. Aun así, logró encaramare como diputado federal plurinominal. El gane de Astudillo, lo regresó con fuerza a retomar algunos importantes hilos del poder guerrerense. Y es entendible que se proyecte desde ahora, a la competencia por el Senado de la república en la elección federal de 2018. Y luego, a la candidatura del PRI a gobernador en 2021. El figueroísta Héctor Vicario Castrejón, compitió en la elección federal de 2006, por el distrito 6 de Chilapa. Perdió por primera vez frente al perredista Marcos Matías Alonso. Como recompensa a su derrota fue premiado como diputado local plurinominal en 59 legislatura (2008-2012). Luego, compitió otra vez como candidato a diputado federal en 2012 por el mismo distrito: el 6 de Chilapa. Y volvió a perder frente a Carlos de Jesús Alejandro, del PRD. Vicario sin embargo, volvió a retornar con gloria al poder, pues en la pasada elección del 7 de junio, ganó la diputación local en el distrito 23. Y es previsible que de ahí se arranque otra vez para la federal en 2018. 2.- En el PRD no cantan mal las rancheras. El ex gobernador perredista, Zeferino Torreblanca Galindo, acaba de perder la elección para alcalde de Acapulco por el PAN. Pero trasciende que ya va perfilado para la elección federal de 2018, al Senado de la república. O en la repesca, la diputación federal por cualquiera de los dos distritos: el 4 o el 9. Desde luego, por el blanquiazul. También, la ex candidata a gobernadora perdedora por el PRD, Beatriz Mojica Morga, ya se ve como candidata al Senado para esa elección. El caso del perredista Sebastián de la Rosa Peláez, raya en el absurdo político. Porque con la elección de junio de 2015, acumulará tres periodos –nueve años- como diputado local por la vía plurinominal. Y uno como diputado federal por el distrito 8 que ganó en la elección de 2012. Pero ya había perdido en la elección de 2003, la diputación federal por el distrito 7 de Chilpancingo, frente al priísta Mario Moreno. Hoy, regresa con gloria y sin resultados visibles hacia sus electores. Al contrario: muy chamuscado por el caso Iguala, donde apadrinó al presidiario edil perredista, José Luis Abarca Velázquez. Su retornó al poder es grotesco. Como el de muchos políticos del PRI y PRD que ya perdieron la compostura y el decoro. Y se volvieron cínicos e insaciables por el poder.
dragonato@hotmail.com

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