Junio 21 de junio de 2015
Para que Jesús fuera creciendo en edad y sabidurÃa, fue necesario que su padre adoptivo, san José, estuviera a su lado trabajando, asistiendo fielmente a santa MarÃa, su esposa; resguardando la casa, reparando lo dañado en el hogar, durmiendo poco en situaciones de peligro o angustia y enseñando al pequeño Jesús a trabajar con empeño, con amor, para llegar a ser todo un hombre justo y bueno.
Tal como san José, nuestros papás tienen el sagrado oficio de ser tronco del árbol de nuestra familia: papá significa amor, sabidurÃa, disciplina, liderazgo y muchas otras virtudes. Por ello, Dios concede que un padre de familia tenga fortaleza, vigor, astucia y mucho celo por su familia, y a pesar de que a veces papá sea callado o serio, que esté bastante ocupado o parezca severo, Dios ha sembrado en él mucha ternura, cariño y deseos de ver que su hogar crezca como un robusto árbol que destaque por su altura y firmeza.
Hoy que es el DÃa del Padre, fiesta que estaremos celebrando este domingo 21 de junio, hagamos que papá se sienta animado por nuestra oración, cariño y respeto.
Actividad
En un trozo de cartulina, dibuja con pintura de agua color café el tronco de un árbol alto. Consigue también pintura verde oscuro, y con tus manos, plasma el follaje sobre el tronco. Si tienes hermanos, que cada uno de ellos estampe también su mano en ese tronco, a manera de ramas, con un color más claro o distinto. Escribe al pie del tronco, entre las raÃces, el nombre de papá.
Recorta o enmarca esa pintura y antes de dársela como regalo del DÃa del Padre, reza un momento pidiendo a Dios que cuide el corazón de tu papá para que siga siendo custodio de tu familia, que sea feliz y que disfrute mucho de las alegrÃas que tú puedas darle.