*El 68 continúa en la impunidad
Zona Sísmica
Por Marco Polo Aguilar
*Campa-Beltrones, “algo extraordinario”
Resulta imperdonable que forasteros tengan que venir a recordarle al presidente Enrique Peña Nieto que México vive una grave crisis de derechos humanos, producto de una impunidad histórica que “hay que romper”, pero la que, desde luego, nuestros gobernantes no tienen la más mínima intención de reconocer y menos de corregir.
Para no ir más lejos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), encabezada por Rose-Marie Belle Antoine se refirió a la masacre cometida en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, y la que hasta hoy en día continúa en la impunidad, sin dar a conocer el número total de civiles ejecutados.
Durante su visita a México, la CIDH confirmó que esta crisis de derechos humanos es caracterizada por una situación extrema de inseguridad y violencia, pero sobre todo, a la falta de justicia y una práctica excesiva de la impunidad.
Y esto se dio a raíz de la pasada desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa en Iguala, que sin una averiguación contundente para la sociedad, se tuvo que acudir al Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Innsbruck, en Austria, a un Equipo Argentino de Antropología Forense y al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la CIDH, para establecer la identidad de las víctimas y para investigar la causa del penosos acontecimiento.
La tragedia ocurrida en Iguala, la CIDH no la ve como un caso aislado, sino como parte de un patrón de violaciones a los derechos humanos. Incluso, este mismo grupo se pronunció por la designación inmediata de una fiscalía especial para investigar el terrorífico caso sucedido en Iguala.
El pasado viernes, en donde dio a conocer su informe preliminar por su estancia en México, la CIDH exhortó al Estado mexicano a explicar la verdad sobre el caso Ayotzinapa y determinar las responsabilidades penales de todos quienes participaron en la desgracia.
De los casi 130 detenidos por ese suceso, lamentablemente la mayoría de ellos, como comúnmente sucede en estos casos, son chivos expiatorios, ya que algunos policías ese día se encontraban francos y aun así fueron detenidos.
Una vez más nuestro país – y principalmente Peña Nieto- resultó exhibido a nivel internacional por la deficiencia de sus autoridades y de los gobernantes estatales y municipales.
La réplica no tardo mucho. Al día siguiente, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaria de Gobernación, Roberto Campa Cifrián y el presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, desestimaron el informe preliminar de la CIDH y declararon que esto no refleja la situación del país.
Campa Cifrián aseguró que lo sucedido en Ayotzinapa no es un caso generalizado, sino un caso absolutamente extraordinario. Sostuvo que no comparte que un informe preliminar, realizado en cinco días y sobre casos particulares, pueda reflejar la situación general del país.
Pero queremos preguntarle a Campa Cifrián: ¿Le parece que la desaparición de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa y seis víctimas más es Iguala es algo extraordinario. Le parece que lo sucedido en Tlatlaya en el estado de México, en junio de 2014, también es algo extraordinario; Apatzingán, Michoacán, en enero pasado, y en Tanhuato, en el mismo estado, en mayo, también son cosas extraordinarias ?.
Y si todo esto le parece “algo extraordinario” ¿por qué el Gobierno federal no estaba enterado de lo que sucedía?
Por su parte el presidente del PRI nacional, Manlio Fabio Beltrones señaló no confiar en el informe preliminar de la CIDH, “pues en cuatro días no se puede tener una conclusión real de esa situación que priva en México”.
Para empezar, como siempre suelen hacerlo, los funcionarios públicos o políticos no suelen ponerse de acuerdo en sus declaraciones, ya que mientras Campa Cifrián asegura que CIDH levantó un informe preliminar de cinco días, Manlio Fabio Beltrones dice que fueron cuatro.
Tal vez ambos políticos tengan razón de que fue muy poco tiempo para levantar un pre informe de la situación real que vive México, pero mucho se exponen a que si la CIDH permanece por un periodo más largo, el resultado vaya a ser fatal.
Pero en esta trama sólo hay de una: que los servidores públicos se conduzcan con seriedad en el combate a la corrupción, a la impartición de justicia y que se realice una investigación muy clara en el asunto Iguala, sin cubrir con un manto sagrado a los implicados, porque sólo así se podrá devolver la confianza de los ciudadanos al ejercicio de Gobierno. No hay otra.
Esta semana que comienza el presidente Enrique Peña Nieto recibirá en Los Pinos al Alto Comisionado de las Naciones Unida para los Derechos Humanos, Zeid RaádAl Hussein y quien sabe cómo le pintara la situación en México, aunque sus personeros Roberto Campa Cifrián y Manlio Fabio Beltrones tienen confianza en que el informe final de la CIDH sea más objetivo y con la seriedad que un tema de esta naturaleza merece. No se les vaya a voltear el chirrion por el palito ¿Tú que piensan distinguido lector?
Movimientos telúricos…Pues se le armó en Chilpancingo el alborotó a la diputada federal Beatriz Vélez Núñez, ya que dicen que quiere chiflar y comer pinole al mismo tiempo y eso ya en estos tiempos no se puede…resulta que Vélez Núñez es dirigente de una sección en el Sindicato de Salud en Guerrero y los trabajadores sindicalizados precisamente piden que renuncie o se quede en su curul en San Lázaro…en buen aprieto ponen a la diputada federal, quien pensaba que todo era miel sobre hojuelas…Pues que el despreciado y principal promotor de José Luis Abarca, el perredista Sebastián de la Rosa Peláez aún opera en la Cámara de Diputados federal y asegura que cuenta con muy buenas relaciones, tanto así que es el que coordina a los diputados locales en Guerrero…pues ha de ser, porque a la gente que colocó en el Centro de Estudios de la Cámara de Diputados, sin tener un nivel académico ganan un dineral, mismo que sirve para engordar su cochinito y para salpicar a su ex coordinador parlamentario Miguel Alonso Raya, ahora que está sin chamba…Mucho se acuerdan en Guerrero del proyecto del defenestrado gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero de la creación del Banco de los Pobres, algo similar al instaurado en la India y Bangladesh por el economista indio Muhammad Yunus, ganador del Premio Nobel de la Paz 2006…resulta que el esquema que se seguiría era de un Banco de Fomento y Desarrollo sin fines de lucro, y fíjese nada más en que quedó todo, a los pobres los dejó más pobres y sin banco…marcop1955@hotmail.com