El Enjuiciado
Pedro Arzeta García
Con la presencia del secretario general del SUSPEG, Adolfo Calderón Nava, la Sección VII que preside Juan Manuel Nava Oliveros festejó el día del servidor público con una cena-baile en la que se contó con la asistencia de más de un millar y medio de trabajadores del gobierno del estado, que también participaron en la rifa de regalos.
Ante un ambiente festivo y la amenaza de lluvia, uno a uno los trabajadores afiliados a esta Sección sindical que es la más numerosa del estado de Guerrero, arribaron a las instalaciones del Comité Central Ejecutivo Central del SUSPEG en donde fueron recibidos por los integrantes de la comisión de recepción, quienes les brindaron apoyo para depositar su recibo de pago en la urna, a fin de participar en la rifa de regalos.
Poco a poco, las mesa instaladas tanto en la cancha externa como en el interior del auditorio ‘Benjamín Mora Chino’ fueron ocupadas por los festejados y de manera simultánea, los encargados de la cena daban los últimos toques a los platillos que fueron servidos a los trabajadores que también esperaban con ansias la rifa de regalos.
En las escaleras del auditorio y a la vista de los invitados, se podían observar las decenas de regalos como estufas, refrigeradores, lavadoras, pantallas planas, minicomponentes, laptops, minicomponentes, hornos de microondas y muchos más en tanto que al extremo Oriente de la cancha, Omar Saith y su grupo ‘Jaleo Musical’ afinaban voces e instrumentos para entrar en acción y amenizar la fiesta.
Y de acuerdo a lo programado, minutos antes de las 20:00 horas hizo su arribo al auditorio el Profr. Adolfo Calderón Nava, secretario general del CCE del SUSPEG e invitado especial al festejo, así como el Dr. Tomás Patiño y otras personalidades que acompañaron al Comité Ejecutivo seccional con José Manuel Nava Oliveros, dando inicio la esperada rifa de regalos.
El desfile de afortunados se hizo interminable; la impaciencia de los Servidores Públicos se hacía notable, el silencio era total y la atención del respetable se centraba en la jovencita que daba a conocer el nombre del ganador, y una vez que pasaba por su premio, las cámaras fotográficas entraban en acción para registrar el hecho.
Y mientras los afortunados estaban con la sonrisa de oreja a oreja, los demás le gritaban al encargado de la tómbola ‘que le moviera recio’ para ver si salía su recibo entre los ganadores. Y así, mientras la rifa continuaba, inició el desfile de los meseros para servir la cena, que a decir de algún observador de estos menesteres, los más de millar y medio de comensales fueron atendidos en un tiempo record de 25 minutos.
En un ambiente festivo que concluyó hasta que el último invitado se cansó y dejó de bailar, concluyó la serie de festejos que el Comité Ejecutivo de la combativa Sección Séptima, como dijeran los clásicos, organizó para convivir de manera franca, cordial y agradable con todos y cada uno de los trabajadores al servicio del estado afiliados, que incluyeron los juegos deportivos en las distintas disciplinas.
Y ciertamente, terminaron estos festejos pero el trabajo de atención a los servidores públicos continúa.
Comentarios:pedro_arzeta@hotmail.com