Epigrama al vuelo
Salomón García Contreras
Todos en alguna ocasión hemos escuchado o usado esta expresión cuando algo es demasiado grave y/o no le encontramos solución y en esta ocasión permítanme avalarla, ya que por equis circunstancia tuve la necesidad de irme a radicar a este lugar. Por mi situación económica, aunque tengo IMSS, tuve que registrarme en el Seguro Popular, que hasta donde yo sé es administrado por el gobierno estatal que preside el señor Rolando Zapata Bello. En primer lugar, algo que llama mucho la atención es que un número importante de mujeres anda por la calle habitualmente vestida de "mestiza", costumbre que en muy pocos lugares de la república se da, lo que le da un toque de originalidad al lugar, además que un porcentaje muy alto de la población habla en maya; otro de los asuntos peculiares, es el del transporte público, ya que tanto las "combis" como los camiones tienen una tarifa única de siete pesos, tres para los viejitos y estudiantes con una credencial especial que hay que pasar por un lector que tiene GPS para que los choferes respeten su ruta, todos los vehículos del servicio público tienen instalado este lector parar controlar el acceso. Todos los usuarios de motocicletas, traen puesto su caso y traen otro de repuesto para su pasajero, ni de chiste ve uno algún motociclista sin el casco, hay una especie de topes que son pasos peatonales que los conductores tienen que respetar y pobre del que no lo haga, tienen un letrero que advierte que la multa es de x catidad de salarios mínimos. BAÑOS. el asunto de los baños, es también sui géneris, ya que, contrario a lo que sucede en la capital, ¡HAY AGUA, JABÓN Y PAPEL!, además de estar muy limpios, pero lo que mas me ha llamado la atención es que en los dos hospitales que me ha tocado asistir, todos (TODOS) los letreros están en castllano y en maya, ya que un porcentaje alto de la población no entiende el español. No piensen que me maicearon o chayotearon, lo que pasa es que invito a los lectores a visitar este lugar y cerciorarse de que es cierto todo esto, no piensen tampoco que es Jauja, hay, como en todos los lugares malandrines, pero no en la proporción que estamos acostumbrados en la capital, en general el yucateco es muy amable, es muy agradable que al ir caminando por la colonia en donde vivo y ver que todo el que pasa, me saluda como si me conociera, tienen sus ideas para manejar, me imagino que alguien que llegue de la capital, en un lapso pequeño de tiempo, de seguro choca, también hay quienes, que conocen el lugar, se quejarán del calorcito, pero a los que nos no molesta esto, ni nos fijamos, además la mayoría del transporte público trae aire acondicionado y las tiendas también, otro atractivo de este lugar, es el viaje por el centro de la ciudad en una "calandria", además, es de mencionar destacadamente, la avenida principal de este lugar, llamada Paseo Montejo, que para quienes no la conocen, como fue mi caso, les parecerá una de las avenidas mas preciosas de la república, que no le pide nada a el Paseo de la reforma en la capital, bueno, sí le pide, aquí no hay marchas ni plantones.
Tienen, debido a que el mar aquí tiene una costa poco profunda, un puerto de altura artificial que no está exactamente en la orilla del mar como en otros lugares, está a seis kilómetros mar adentro del puerto de Progreso (veinte minutos de Mérida), o sea, que tuvieron que hacer una carretera de seis kilómetros sobre pilotes, para poder contar con su puerto de altura que gracias a esta obra, tiene una afluencia de varios trasatlánticos mensuales con turistas de todo el mundo que viajan en estos cruceros por el caribe dejando una gran derrama económica al lugar. Es común, que se encuentre uno por todos lados a unas preciosas turistas de todas las nacionalidades vestidas con muy poca ropa y acompañadas de sus horribles novios o maridos.
ME VOY A MÉRIDA , PUÉS
AQUÍ PUEDES ENCONTRAR
DESDE UN CHINO HASTA UN FRANCÉS
LES VOY A RECOMENDAR:
¡VAYAN A MÉRIDA, PUÉS!
Salomón García Contreras
999-302-1130