MÉTODO AFINADO

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MÉTODO AFINADO

RAMÓN ZURITA SAHAGÚN

MÉTODO AFINADO

Periodismo

Enero 20, 2016 21:11 hrs.
Periodismo Estados › México Guerrero
RAMÓN ZURITA SAHAGÚN › guerrerohabla.com

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Con cuentagotas va sacando el PRI el nombre de sus candidatos a gobernador, situación a la que procede luego de que los aspirantes a esos cargos sellan un pacto de unidad, con el que se comprometen a apoyar a quien resulte beneficiado con la candidatura.

El método (nada novedoso) le ha permitido salir sin mayores contratiempos con la mitad de los que tendrán que ser nominados en doce estados del país, para los comicios del cinco de junio.

Mediante el pacto de unidad, la dirigencia nacional priista consiguió nominar a sus abanderados en Chihuahua, Durango, Zacatecas, Tlaxcala, Veracruz y Aguascalientes. Falta por hacerlo en Tamaulipas, Sinaloa, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo e Hidalgo.

En ninguno de los seis estados resueltos, los priistas han enfrentado deserciones o fracturas dentro de la militancia, aunque en Zacatecas, uno de los aspirantes no espero hasta la fecha de la convocatoria para la reunión del pacto de unidad y renunció antes de ello.

Pedro de León Mojarro, salió de un partido en el que los propios priistas no registran su militancia y lo hizo al conseguir que otro partido lo acogiera como su abanderado.

Ahora se convertirá en la cabeza de la coalición que conformarán PRD y PAN, para tratar de arrebatar la plaza que gobierna actualmente su cuñado, Miguel Alonso Reyes.

Fuera de ello, los priistas han podido nominar a varios de sus candidatos sin problemas de ninguna clase.

Para los tricolores es sumamente importante mantener la unidad alrededor de quien resulte ser su abanderado, donde no se han presentado sorpresas de ninguna clase, hasta el momento, siendo respaldados los que salieron como amplios favoritos.

La lista de prospectos con que contaban los priistas era amplia en la mayor parte de los estados, reclinándose la dirigencia nacional en varios de ellos en el prospecto con mayor cercanía al gobernador de esas entidades priistas todas, aunque en dos de ellos no lo hizo de esa forma.

Y es que en Veracruz, la candidatura de Héctor Yunes Landa era necesaria, por ser el aspirante mejor posicionado y por tener el antídoto para frenar a su primo Miguel Ángel Yunes, quien lleva un trecho de avance en busca del voto ciudadano.

No importó en Veracruz (o tal vez eso coadyuvó) que Yunes Landa estuviera distanciado del gobernador Javier Duarte de Ochoa, ya que la imagen del gobernante se encuentra por los suelos y que mejor que presentar un candidato que rompiera con el dúo dinámico formado por Duarte de Ochoa y Fidel Herrera Beltrán.

En el camino quedaron el senador José Yunes y los diputados federales Alberto Silva, Jorge Carvallo y Eric Lagos.

Tampoco en Aguascalientes pudo maniobrar demasiado el gobernador Carlos Lozano de la Torre, quien no pudo frenar la nominación favorable para Lorena Martínez, ex procuradora Federal del Consumidor y ex alcaldesa de la capital del estado.

La baraja era muy corta en las tierras aguascalentenses (antes hidrocálidos), ya que se componía solamente de la mencionada Lorena y el senador Miguel Romo, quien aceptó de buen grado que ella fuese la abanderada de su partido.

En los restantes cuatro estados, los gobernadores fueron el fiel de la balanza que la inclinó a favor de sus allegados.

De esa manera, César Duarte Jáquez, consiguió que el edil de Ciudad Juárez, Enrique Serrano Escobar, cercano a sus afectos y con una amplia carrera en el fronterizo municipio, al que ha representado como diputado local y federal.

En el camino se quedaron las senadoras Graciela Ortiz y Lilia Merodio, así como los ex alcaldes de Ciudad Juárez, Héctor Murguía y Chihuahua, Marco Adán Quezada, entre otros.

Para evitar rupturas, la dirigencia priista convino en nominar por tercera ocasión a la alcaldía de Ciudad Juárez a Héctor Murguía, ex senador, ex diputado federal y dos veces alcalde.

Ese mismo procedimiento se usó en Durango, entidad en la que se dejó que el gobernador Jorge Herrera Calderas, impulsara la nominación de su “delfín”, Esteban Villegas Villarreal, a la sazón alcalde de la capital del estado, dejando sembrada en el camino a la senadora Juana Leticia Herrera, quien hubo de conformarse con la candidatura al ayuntamiento de Gómez Palacio.

En ambos casos (Chihuahua y Durango) se procedió de la misma forma, ya que se temía un rompimiento con el partido de parte de Murguía y Herrera, respectivamente.

También en Tlaxcala se siguió el mismo patrón y se dejó en manos del gobernador, Mariano González Zarur, la decisión del candidato.

En Tlaxcala se consideraba que la disputa se daría entre mujeres, ya que los panista van con la senadora Adriana Dávila, los perredistas con la también senadora Lorena Cuéllar y MORENA con la senadora Martha Palafox.

Sin embargo, la intervención de Mariano fue determinante para definir a favor de un varón, Marco Antonio Mena, para enfrentar al poderoso gremio femenil.

En el camino se quedaron Anabell Ávalos Zempoalteca, Anabel Alvarado Varela y María Guadalupe Sánchez Santiago (tres mujeres) quienes al igual que Ricardo García Portilla, Noé Rodríguez Roldán, firmaron previamente el acuerdo de unidad.

De los seis estados en que el PRI ya cuenta con candidatos se espera que la contienda sea sumamente difícil para el tricolor en Durango, Aguascalientes y Tlaxcala, donde arranca en desventaja, mientras que en Veracruz empata en los momios y en Zacatecas y Chihuahua arranca como favorito.

Habrá que esperar para conocer el nombre de los otros seis aspirantes que presente en el resto de los estados en competencia, donde se espera que no haya variación en el método, luego de que cada unos de los aspirantes se comprometa con el pacto de unidad.



Email: ramonzurita44@hotmail.com
Email: zurita_sahagun@hotmail.com


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