Por Marco Polo Aguilar
Zona Sísmica
*Slogans que generan desconfianza
*Nulidad propositiva, viejos vicios
A poco menos de una semana de las elecciones, partidos y candidatos echaron el resto de la magra carne de sus propuestas y promesas al asador, generando aún más desconfianza en los electores.
Sondeos recientes realizados por la empresa Parametría aseguran que seis de cada 10 electores que participarán en este proceso, desconfían de los lemas con que cada partido ha pretendido ganar la preferencia de los votantes.
El asunto no es difícil de explicar.
Basta remitirnos a los slogans que han encabezado sus campañas en este año para darnos cuenta de que esas frases, fueron concebidas en los “cuartos de guerra” de las agencias publicitarias y ninguna responde al propósito real de convencer, no de engañar.
Conversando con algunos especialistas en el llamado “marketing político” cobra relieve la afirmación de en materia política, las agencias siguen reciclando elementos que no funcionan y que son por demás superficiales.
Esto, a grandes rasgos, habla de la escasa penetración que logran las campañas en el ánimo del elector. Esto ocurre porque los “publicistas” pretenden manejar voluntades en el electorado como si se tratase de artículos de consumo básico.
Un gurú del manejo de imagen señalaba: “Lo grave del caso no es que las campañas y los elementos que las soportan sean deficientes o de plano, muy malas. Lo grave es que tanto candidatos como partidos y hasta gobiernos, paguen por esta basura”.
Aunque muy duro, el comentario alude a la razón y no a la apariencia.
Y es que en ese error, se han centrado los partidos y candidatos: saturar al elector con promesas, con ofrecimientos que difícilmente se podrán cumplir, ya sea porque no se tendrán facultades de incidir en un cambio en la práctica del clientelismo de coyuntura o en asumir, de una vez por todas, que los cargos de representación son sinónimo de servicio y no un botín.
Más de lo mismo, en cada campaña electoral ofrece el mismo resultado: desconfianza.
Y mientras el PRI ofrece trabajar “Por lo que más quieres”, el PRD pretende convencer al elector señalando: “Tu voz es nuestra voz” o en un tono mesiánico, MORENA intenta autoimponerse como la “Esperanza de México”.
A su vez, Acción Nacional con su “Claro que podemos: ¿a poco no? busca socavar la gris gestión de sus representantes que en 12 años, solo contribuyeron a exacerbar la crisis.
Y qué decir de los pequeñines: “Seguridad y justicia para la salvación de México” bajo la divisa del Partido del Trabajo; o la llamada con tono de advertencia: “Si cambias tú, cambia México” que hace el Partido Humanista, o la sesgada afirmación de que “El partido verde, sí cumple” y las intrascendentes propuestas de el “Soy turquesa” del Partido Nueva Alianza o “El podio es tuyo” de Encuentro Social.
¿A quién creerle?
Esa es la pregunta que queda en el ambiente, cuando, tras bambalinas, estos llamados de última hora pretenden borrar de un plumazo que la realidad mexicana, con cabeza dura, sigue siendo la del destape de corruptelas del tamaño de la de OHL en el Estado de México, al amparo de gobiernos priistas.
¿A quién creer? Cuando las izquierdas han hecho de la actividad política el patrimonio de unos cuantos que en el trapecio saltan de la Cámara de Diputados al Senado o de ahí a la Asamblea o hasta una gubernatura o una Jefatura Delegacional.
¿Cómo creer a los partidos emergentes? Cuando es de todos sabido que se constituyeron en opciones más como un negocio familiar que como un opción ciudadana. (Entre línea podemos leer las pugnas internas en el Partido Humanista o el verdadero desgarriate que se vive al interior de Encuentro Social.
Además, en por lo menos seis estados, las gubernaturas se decidirán en carreras parejeras, pues los sondeos de opinión y las tendencias (que no son un vaticinio exacto) hablan de supuestos empates técnicos.
Ahí, la moneda sigue en el aire.
Y en el caso de las alcaldías, diputaciones, jefaturas delegacionales y la representación a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, más de un aspirante pasará esta semana con calculadora en mano y rodeado por sus equipos de expertos midiendo sus verdaderas opciones.
Total que una vez que se haya ganado la elección, las promesas y propuestas de utilería, se irán al baúl del recuerdo y a la compilación de ocurrencias de equipo.
Otros, como en el caso de Guerrero, siguen empeñados en la estrategia del mitómano que a fuerza de repetir mentiras, crean falsas verdades con las que alimentan su ego.
El caso es que ni las declinaciones de último minuto, ni la revelación de supuestos acuerdos bajo el agua, darán más votos a sus propuestas que ni calan en el electorado ni pueden perfilarse como alternativa para un estado en donde el desgobierno, la trampa, el engaño y la simulación siguen a la orden del día.
O ¿no me diga que usted si cree en sus ofrecimientos? Por lo pronto, yo no. ¿O tú qué opinas amable lector?
Movimientos telúricos…Una exitosa campaña ha realizado la profesora de educación preescolar Rosalba Sevilla Pablillo para retener para el PRD la presidencia municipal de Zitlala…la maestra es una incansable gestora de apoyos para personas con capacidades diferentes, mamás solteras y adultos mayores en pobreza extrema…la candidata del PRD fue electa mediante encuesta, lo que hace aún más creíble su éxito…Eduardo Reyes Chávez, director de Consultoría Elite, empresa que ha hecho un balance del comportamiento de las encuestas para las elecciones del 2015, asegura que estos estudios de opinión “ya no son factor que refleje el voto de la sociedad, sino que están convirtiéndose en un arma muy propagandística y peligrosa”…dice que en cinco meses de campaña existen más de 50 encuestas hechas por candidatos a cargos de elección popular, tanto estatal como federal ”…revela que en Guerrero existen 10 encuestas –no dijo cuales-, en cinco la candidata del PRD-PT al gobierno del estado, Beatriz Mojica, se encuentra dos puntos arriba de Héctor Astudillo y en las otras cinco, el resultado es adverso, el candidato priista está cuatro puntos arriba de la aspirante perredista…el director de Consultoría Elite dice que, estadísticamente, estos resultados son posibles, ya que las estadísticas tienen un margen de error de 2 a 4 puntos y no como en otros estados en donde existen diferencias abismales entre uno y otro candidato, incluso hasta de 40 puntos, lo que hace diferenciar bien cuando es propaganda o cuando es una metodología seria…marcop1955@hotmail.com