Por Jorge VALDEZ REYCEN
Crónica
• En Acapulco, 60 mil marchan en la costera; en la capital, 30 mil lo aclaman
• Reitera su exigencia: que el gobernador “saque las manos” del proceso
• “Adiós al PRD”, “fuera… fuera… fuera”, le dicen 60 mil acapulqueños en coro
En la definición definitiva: Héctor Astudillo, candidato al gobierno de Guerrero por la coalición PRI-Verde envió el más fuerte, claro y contundente mensaje de victoria a 7 días de la elección del 7 de junio.
--Nada nos detendrá –afirmó enérgico, con tono decidido Astudillo. “No vamos a permitir que nadie nos detenga, ni las amenazas a los trabajadores, por parte del equipo del gobernador, porque no es con amenazas como se ganan las elecciones, ni con presiones”, subrayó en su discurso de cierre de campaña ante más de 60 mil acapulqueños, que corearon el “adiós al PRD” y en coro gritaron “fuera… fuera… fuera”.
Astudillo paseó por la alfombra verde a todos los candidatos a cargos de elección popular y a ex perredistas que se sumaron a su proyecto, entre ellos la prima hermana de Beatriz Mojica Morga, Patricia Bautista Morga. El ex consejero del comité estatal, doctor Ariza; el candidato a la presidencia municipal de Acapulco por el Partido Encuentro Social (PES), Eric Nogueda; la esposa del senador del PRD Sofío Ramírez, Teresa Herrera; Sergio Valle, ex coordinador de propaganda del PRD en la campaña.
Como en los mejores tiempos, el PRI mostró su músculo poderoso de estructura electoral y su poder de movilización de grandes masas de simpatizantes y militantes. También la sociedad civil se volcó a la costera Miguel Alemán para acompañar a Astudillo y a su esposa Mercedes Calvo, en un mensaje de absoluto apoyo por la propuesta de devolver el orden y la paz a Guerrero, convulso y al borde de la ingobernabilidad desde hace ocho meses.
Astudillo estuvo en Chilpancingo, donde 30 mil priístas de la zona centro, norte y montaña se apretujaron en la avenida Guerrero, desde la plazoleta del barrio de pezuapa hasta la alameda Granados Maldonado. Era un mar de gente con banderas blancas. Un ebrio que al parecer portaba un arma de fuego fue descubierto cuando Marco Antonio Leyva Mena pronunciaba su discurso. En cuestión de segundos fue sometido por personal de seguridad y remitido a la Policía Federal. No pasó a mayores.
En la capital, Astudillo envió el primero de dos mensajes al gobernador Rogelio Ortega Martínez: “que no se venza por la tentación de meter las manos y destituya inmediatamente al secretario de Finanzas y al director de Adquisiciones, porque desde allí se está apoyando a la candidata del PRD”, puntualizó.
No nos quedaremos callados –advirtió— ante la injerencia, las amenazas y despidos contra de trabajadores. Ya no más pleitos, ni confrontaciones. Nunca más la impunidad. Nunca más otro Iguala. Nunca más la corrupción”, expresó.
Astudillo advirtió además que “van a hacer todo lo posible por detener el triunfo. Y lo diremos con toda la fuerza: ya nada, ni nadie nos detendrá. No se ganan las elecciones con presiones, ni con amenazas. Vamos a recuperar Guerrero y a iniciar la reconstrucción de este estado. Debemos pasar de la crisis a la reconciliación de todos los guerrerenses. Esa es mi convocatoria, como hombre de bien, devolver a Guerrero la paz, la estabilidad y la tranquilidad y crear empleos para todos.
Acapulco fue el segundo mensaje: “que no les quepa la duda, vamos a ganar”, dijo Astudillo.
René Juárez Cisneros, Manuel Añorve, Cuauhtémoc Salgado, Mario Moreno, Javier Guerrero, José Parcero, Héctor Apreza, Juan José Castro Justo, Celestino Baylón, Alejandro Bravo, Alicia Zamora, Ernesto Rodríguez, César Flores, René Morales, José Luis Peralta, Heriberto Huicochea, Carlos Hernández Albarrán, entre otros, otearon la brisa del malecón y desparramaron la mirada sobre la muchedumbre calculada en 60 mil personas. Cada uno, tuvo una definición definitiva de lo que vió y escuchó…
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