Laura Sánchez Granados
En respuesta a la filtración de conversiones telefónicas que habrían sido grabadas de manera ilegal para acusar un presunto desvío de recursos públicos para campañas políticas, el gobernador Rogelio Ortega Martínez rechazó tajante la injerencia de su gobierno en el proceso electoral y demostró que dichas acusaciones constituyen una “pifia” de sus acusadores.
“Si tienen pruebas que las presenten ante la autoridad correspondiente”, dijo Ortega, en referencia a quienes acusan que desde el gobierno del estado se destinan recursos a campañas políticas, lo anterior lo señalo después de reunirse con representantes de la policía Comunitaria de 14 municipios integrados a la CRAC.
Y agregó: “Quien acusa está obligado a demostrar. Yo no me voy a pelear en estos momentos con dimes y diretes. Lo que tenemos que hacer es garantizar que la elección sea una fiesta cívica y quienes realizan acciones de espionaje y pretenden chantajear o vender información a funcionarios, les sale el tiro por la culata”.
Referente a las conversaciones grabadas y filtradas a un medio de comunicación nacional, en las que presuntamente funcionarios de la Secretaría de Finanzas y Administración hablan sobre presiones de una mujer de nombre Beatriz para que liberen el pago a un contratista, Ortega Martínez señaló que se trata de Beatriz González Hurtado, no de la candidata del PRD, Beatriz Mojica Morga, como se pretende hacer creer a los guerrerenses.
“Bety, con ese diminutivo hay miles de personas… es responsabilidad de quien le aumenta el apellido. No se trataba de Beatriz Mojica, el apellido se lo aumentaron. Se trataba de Bety González Hurtado, que es funcionaria del gobierno (directora de Prevención y Atención a la Violencia Intrafamiliar del gobierno de Acapulco) y quien tiene etiquetados recursos federales para programas que ella realiza y que tiene proveedores reconocidos y autorizados para que con ellos se firmaran esos convenios”, explicó el gobernador.