Obispos de Guerrero hacen un llamado suplicante y desesperado por la paz

Obispos de Guerrero hacen un llamado suplicante y desesperado por la paz



Redacción

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Obispos de Guerrero hacen un llamado suplicante y desesperado por la paz

Religión

Enero 21, 2016 21:11 hrs.
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Ayer en el Encuentro Pastoral Conjunta de las 4 Diócesis que se realizó en Ciudad Altamirano (Pungarabato), los 4 obispos coincidieron que el origen de la violencia en la entidad se debe a que hay enojo y deseos de venganza entre la sociedad guerrerense por las injusticias que se han cometido contra los más desprotegidos.

Ante tal situación, los primados hicieron un llamado suplicante y casi en tono de desesperación a todos los guerrerenses para hacer un esfuerzo para volver al sendero de la paz, concordia y reconciliación aclarando que es compromiso de todos.

Carlos Garfías Merlos (Acapulco), Salvador Rangel Mendoza (Chilapa-Chilpancingo), Dagoberto Sosa Arriaga (Tlapa) y Maximino Martínez Miranda (Altamirano) manifestaron que en Guerrero y en México se van a seguir teniendo más Arcelias mientras no se reconstruya el corazón de los individuos: “Se deben sembrar valores de amor, paz, tolerancia y reconciliación si no lo hacemos van a seguir habiendo más Arcelia”.

“Hemos analizado los factores que generan violencia desde hace más de cinco años y hemos concluido que el origen de la violencia es por el descontento del pueblo y el enojo de la gente por la ausencia de justicia”, describió ayer Garfías Merlos subrayando que “hay resentimientos y deseos de venganza que se suscitan de diferentes razones y circunstancias”.

“La iglesia católica ha trabajado para ayudar a las personas y la sociedad en general para que se reconstruya el tejido social en Guerrero. El caso de Arcelia es algo que nos duele en demasía”, dijo por su parte Rangel Mendoza.

Informaron que ya se pusieron en contacto con los familiares de los 21 arcelenses que fueron secuestrados la semana pasada para brindarles regocijo, acompañamiento y solidaridad espiritual, social y pastoral en la medida de lo posible en la parroquia de Arcelia.

“Tenemos que solidarizarnos con ellos porque aunque haya sido un mal trance temporal, el dolor, el sufrimiento y la afectación aún persisten en los parientes de las víctimas, de parte de la iglesia estamos empeñados en ayudarles”, refirió por su parte Sosa Arriaga.


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