Noé Mondragón Norato
Lectura Política
La guerra electoral se recrudece. Atraviesa por etapas concretas que la hacen saltar de la incertidumbre a la confusión; de la turbulencia al sobresalto; de la palabrería hueca del discurso, a la violencia sin cortapisas. Los mismos actores que buscan el poder, arman sus estrategias y evalúan tener las mejores para convencer a un electorado que ya perdió la confianza en la política, en los partidos y en sus candidatos. Pero eso al poder no le interesa. Con unos cuantos votos ciudadanos, les basta para legitimarse, asumir las riendas y el control de las decisiones que luego impactan a todos por igual. Por eso tampoco les importa si el abstencionismo crece o se reduce en cada elección. Saben que al final, habrá un solo ganador que deberá ser ungido por órganos electorales a modo. De ahí que los hechos recientes ya no desconcierten ni causen asombro. Se observan como un reciclamiento de las estrategias que cada cual sigue en aras de convertirse en el ganador. Ahí están los hechos que son tercos.
LOS DINOSAURIOS DEL PRI Y PRD.- En abierta guerra declarativa y con el fin de atraer los reflectores mediáticos en una coyuntura electoral y cuando sus simpatías ciudadanas van a la baja, la candidata a gobernadora por el PRD, Beatriz Mojica Morga, llamó a los votantes guerrerenses a impedir “el regreso de los dinosaurios priístas al gobierno estatal”. De inmediato el senador priísta, René Juárez Cisneros, se puso el saco. Y con toda soltura y desfachatez, asumió que “los dinosaurios están en el PRD y la gente que rodea a Beatriz, viene por el botín”. De ahí se desprenden algunas lecturas: 1.- El ex gobernador priísta y actual senador René Juárez, asume que los tricolores no son dinosaurios. Y si de saqueos al erario público se trata, los del PRI son expertos en la materia. Basta con ubicar un punto quemante al respecto: al concluir el periodo de Juárez Cisneros como gobernador, se encontraron millonarios desvíos en la secretaría de Salud y en el Invisur, los cuales alcanzaron un monto cercano a los 50 millones de pesos. Todo lo anterior fue revelado por el también ex mandatario estatal perredista y actual candidato saltarín del PAN a la alcaldía de Acapulco, Carlos Zeferino Torreblanca Galindo. Juárez Cisneros fue además, el beneficiario político natural del grupo Figueroa en dos coyunturas específicas: en 1999 cuando fue apuntalado para competir por el gobierno estatal, pese a la intromisión de último minuto de entonces cuadro aguirrista, Manuel Añorve Baños. Y en la elección federal de julio de 2012 cuando apareció otra vez, como el tercero en discordia en la disputa por la candidatura al senado de la república, una pugna que se había recrudecido entre los aspirantes tricolores, Rubén Figueroa Smutny y Manuel Añorve Baños, otra vez. René ha sobrevivido en la rueda de la fortuna tricolor, no solo por su condición de ex mandatario, sino porque fue arropado en todo momento, por el grupo Figueroa. Y es en consecuencia, un dinosaurio de los más antiguos dentro de ese partido. De los más lampareados. 2.- En el PRD no cantan mal las rancheras en ese sentido. Hay dinosaurios de todo tipo y clase. Destaca el dueño de la tribu Grupo Guerrero (GG), David Jiménez Rumbo, un personaje que parece indispuesto a bajarse de la rueda del poder perredista. También, el propietario de la tribu Nueva Izquierda (NI-Coduc) en Guerrero, Sebastián de la Rosa Peláez, quien además de verse involucrado directamente, en la polémica designación como candidato, del ex edil de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, ya aseguró por tercera ocasión y como premio a tan “loable y plausible operación política”, la diputación local plurinominal. En ese carril, hay otros dinosaurios más pequeños, pero muy visibles. Destaca la familia Mora Eguiluz en el municipio de Tlalchapa, que se ha eternizado en el poder perredista no solo en ese municipio, sino en toda la región Tierra Caliente. Desde luego con la complacencia de ex gobernadores de ese partido y de las dirigencias estatal y nacional del PRD. Así, los dinosaurios guerrerenses persisten y sobreviven en abundancia. Tanto en el PRD, como en el PRI. No hay manera de que ambos partidos políticos lo oculten. El pleistoceno jurásico está en su naturaleza y corre por todo su torrente sanguíneo. Y lo de Beatriz y René, es una disputa doméstica. Al estilo Parque Jurásico.
HOJEADAS DE PÁGINAS…El que volvió a la senda del escándalo, fue el candidato panista a gobernador, Jorge Camacho Peñaloza. Una de sus camionetas –en la que por cierto, no iba él-, fue atacada a balazos en la comunidad de Coyuquilla, municipio de Petatlán. La inseguridad les pega por igual a todos los candidatos a gobernador. Pero solo a dos los han atacado y amenazado presuntos miembros del crimen organizado: al del PAN y al del partido Movimiento Ciudadano (MC), Luis Walton Aburto. Ojalá y no sea un mal augurio electoral.
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