La Secretaria de Desarrollo Social federal, Rosario Robles Berlanga, explicó que la iniciativa del Presupuesto Base Cero impulsada por el Gobierno de la República, no "adelgaza" la política social, la eficiente porque evita la duplicidad de beneficiarios en los programas sociales de las diversas dependencias.
Destacó que gracias a medidas para eficientar el gasto público, la Sedesol ha podido llevar sus programas a zonas rurales y urbanas en las que antes no se beneficiaba a las familias.
Entrevistada en Radio Fórmula, se le preguntó cómo ha afectado a los programas sociales el hecho de que las reediciones del crecimiento económico van constantemente a la baja, y explicó que si hay una ligera afectaciones porque uno de los factores con los que se mide a la pobreza es el ingreso.
“Tenemos una medición multidimensional en México, que mide ingreso y otro tipo de carencias; el ingreso está relacionado directamente al desarrollo y crecimiento económico y se requieren tasas más grandes de crecimiento para poder hablar de una disminución de la pobreza efectiva”, abundó.
Agregó que por factores como este es que las reformas del gobierno federal recién aprobadas no reflejarán sus efectos y resultados a corto plazo, sino a mediano y largo plazo.
Rosario Robles indicó que lo importante del Presupuesto Base Cero es que gracias a la comisión intersecretarial de la Cruzada Nacional contra el Hambre, se detectaron duplicidades en programas que estaban dirigidos a las mismas personas, que su eficacia no era muy grande, y esto es lo que está mejorando el presupuesto.
“No es que esté adelgazando la política social del gobierno, sino mejorando evitando estas duplicidades y estableciendo a qué Secretaría realmente por su vocación le corresponde ese programa, porque la política social no solamente es la Sedesol, sino muchas otras secretarías que forman parte del gabinete del México incluyente”, añadió.
Destacó que ahora, prácticamente con el mismo presupuesto que se tenía disponible desde antes que iniciara el actual gobierno, se ha hecho mucho más y se ha reorientado la política social para llegar a comunidades y lugares a los que antes no se llegaba, “desde la más alejada, hasta zonas urbanas que no eran tomadas en cuenta a pesar de que la pobreza urbana es hoy el 60 por ciento de la pobreza de todo el país”.
Como ejemplo, citó el programa de Diconsa y abasto popular, que solo llegaba a zonas rurales y hoy beneficia a familias de zonas urbanas a través de los centros de apoyo a beneficiarios que cambian sus tarjetas de Prospera por productos básicos.
Y en el caso de Liconsa, que antes estaba en zona metropolitana, hoy llega a más de 300 municipios indígenas, a los cuales no llegaba la leche subsidiada del Gobierno federal.
Agregó que entre diez y doce programas registraban duplicidad de beneficiarios, que ahora se concentrarán en una sola ventanilla única para la realización de sus trámites.