Por Pedro Arzeta García
El Enjuiciado
¿Quién va a responder por los daños ocasionados al edificio municipal? ¿Habrá marchas, bloqueos y saqueo de tiendas para exigir justicia y castigo a los responsables? ¿Cuál será ahora la bandera de lucha del magisterio disidente y de los normalistas de Ayotzinapa?. Lo que menos se podría esperar sería un posicionamiento por parte del movimiento deslindando responsabilidades.
El alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos, denunció el saqueó total de las instalaciones, computadoras, dinero, pinturas con valor histórico, documentos y otras cosas de gran valía, hasta un cajero fue desmantelado. “Los daños son incalculables” dijo el munícipe, quien recorrió el edificio en medio de fétidos olores, basura y hasta animales muertos.
¿Quién o quiénes son los responsables? Por dignidad ¿Alguien va a hacer caso de esto?. Edith Bello regidora de Educación y Cultura, también denunció daños a sus oficinas, y ha respaldado al alcalde.
Existen otras oficinas cerradas por el movimiento, ¿Cómo estarán?. ¿Acaso en las mismas condiciones que el edificio municipal?.
Lo mejor que se puede hacer como ciudadanos, es esperar que se generen las condiciones para cumplir con el pago de los impuestos, de esa manera se puede contribuir para que la comuna capitalina cuente con recursos económicos y Mario Moreno, cumpla los compromisos en la recta final de su administración. Durante seis meses y de acuerdo a las cifras presentadas por el propio alcalde, se dejaron de captar cinco millones de pesos mensuales por el pago de impuestos.
Se le adeuda a los proveedores, a los que realizar trabajos especiales para el ayuntamiento, como proyectistas, contratistas. Se les debe sueldo a los funcionarios. Por suerte los trabajadores cobraron su salario integro durante el tiempo que las oficinas estuvieron cerradas.
¿A cuánto ascienden los daños ocasiones al patrimonio de los capitalinos? ¿Quién se hace responsable? ¿Quién pagará?.
Baños, escritorios, sillas, vidrios, mesas, fotos y demás objetos fueron dañados, no hubo un mínimo de respeto, no se pensó en el daño que se hacía y que al final de cuentas afectaría al propio movimiento social.
Quiero pensar que a lo mejor los que cometieron el ilícito ya ni están en el plantón pero, dejaron las condiciones propicias para denostar el movimiento y ahí están las consecuencias. Comentarios:pedro_arzeta@hotmail.com