*La oportunidad de Héctor
Marco Polo Aguilar
*Urgente tránsito de promesas a los hechos
*Lección histórica al perredismo
Más allá de los pronósticos, el resultado en la elección del pasado 7 de junio en Guerrero, se tradujo en un giro de la izquierda hacia el centro y después, al cierre del conteo oficial, se confirmó que los guerrerenses, en forma mayoritaria, dieron su voto de confianza al abanderado priista a gobernador, Héctor Astudillo Flores.
El hoy gobernador electo, tiene frente a sí un panorama complejo, y aunque muchos lo darán como ganador de la rifa del tigre, Héctor Astudillo obtuvo la oportunidad inédita de empezar a cambiar la difícil situación que vive Guerrero y que se ha convertido en caldo de cultivo de la violencia, el crimen organizado y otras formas de descomposición social que golpean, sobre todo, a los guerrerenses más pobres.
Ahora que se vive la efervescencia futbolera de la Copa América, en el acceso principal del Estadio Nacional de Santiago, la capital chilena, puede leerse una frase que alude a los años de la dictadura pinochetista entre 1973 y 1990 y que reza: “Un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro.
Y para que esa invitación a no olvidar sea más firme, las autoridades deportivas y política de ese país andino, han dejado vacío y cercado un sector de la tribuna, para que siga presente en el ánimo del pueblo, que en ese estadio fueron encerrados, torturados y asesinados, miles de opositores al régimen de Augusto Pinochet en los oscuros años de su dictadura.
¿Usted se preguntará, amable lector, qué relación tienen esos hechos con el regreso del PRI al gobierno estatal en Guerrero?
El vínculo es más que evidente: Sólo basta recordar que en los años sesenta, del pasado siglo XX, las enormes desigualdades y el ancestral atraso que desde entonces ha mantenido a Guerrero en la cola del desarrollo, fueron el germen de movimientos clandestinos encabezados por Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, curiosamente vinculados con el magisterio y las escuelas normales rurales del estado.
La simiente de esa guerrilla y su búsqueda de reivindicaciones sociales sigue latente en algunos movimientos legítimos de ahora, y lamentablemente, se ha convertido en pretexto de algunos grupos que buscan la desestabilización para favorecer al narcotráfico y al crimen organizado autoimponiéndose etiquetas de “luchadores sociales” sin serlo.
En la memoria de los guerrerenses siguen vivos casos tan vergonzantes como la masacre de Aguas Blancas, (junio de 1995) que en unos días cumplirá 20 años de ocurrido y que costó el cargo al entonces gobernador priista Rubén Figueroa Alcocer.
Y qué decir del caso Ayotzinapa que convirtió en “ángel caído” a Ángel Heladio Aguirre Rivero, otro priista emergente, convertido por arte de la magia del trapecio, años después en el gobernador perredista que también tuvo que abandonar el poder frente a otra crisis sin resolver que también se convirtió en un escándalo mundial.
¿Cómo podrán olvidar los guerrerenses al gobierno aguirrista cuando en las horas más aciagas del paso de la tormenta tropical “Manuel” en septiembre de 2013, el gobernador y buena parte de su gabinete participaban en un fiestón de antología?
Y ¿cómo olvidar que el ejecutivo estatal y su familia se sirvieron con la cuchara grande durante la reconstrucción y cerraron millonarios tratos que acrecentaron sus fortunas, con la complicidad de autoridades federales?
Ese es apenas un esbozo del contexto en el que iniciará el gobierno de Héctor Astudillo y en el que deberá pasar en forma urgente de las promesas a los hechos.
La oportunidad está en sus manos y de él dependerá que los guerrerenses no vuelvan a sentirse traicionados una vez más.
Más allá del viejo adagio de que nadie aprende en cabeza ajena, el gobernador electo Héctor Astudillo debe ser extremadamente cuidadoso en la conformación de su equipo y en la manera en que deberá iniciar una gestión de crisis.
Es cierto que el reto es mayúsculo, pero a la par de la exigencia de poner en marcha un gobierno de “todo el tiempo, en todas partes”, deberá fraguar acuerdos y promover apoyos que marquen un rumbo claro que, a decir del mal logrado politólogo y ex gobernador José Francisco Ruiz Massieu, “haga posible lo deseable”.
La memoria histórica se nutre de esas coyunturas de ensayo-error, error-ensayo.
Pero Guerrero ya no está para pruebas o nuevos experimentos diseñados desde el escritorio. Guerrero requiere de un gobernante que se ponga las botas y el pantalón de mezclilla y salga a seguir en campaña hasta el último día de su administración.
Es tiempo de mostrar que las lecciones de la historia no pasarán de largo. Para muestra el botón del fallido gobierno perredista en el estado, que no sólo asimiló las malas prácticas de los caciques, los jefes de plaza de la delincuencia organizada y los agitadores profesionales, al margen de toda propuesta ideológica. Dicho con más claridad: no sólo asimiló las malas artes de esos grupos delincuenciales, sino que las mejoró y remasterizó.
De ello puede dar testimonio, Betty Mojica, quien pesar de haber sido enviada a la guerra sin fusil, a una campaña sin apoyos, ni estructura, mantuvo al PRD como la segunda fuerza electoral en el estado, a pesar de haber sido víctima permanente de los ajustes de cuentas entre las tribus de su partido y del permanente fuego amigo. ¿O tú qué opinas amable lector?
Movimientos telúricos…A pesar de una de las peores crisis por las que atraviesa Guerrero, el Pleno del Consejo General del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) informó que fue nutrida la participación ciudadana en las pasadas elecciones del 7 de junio con un 56.74 por ciento…la presidenta consejera del IEPC, Marisela Reyes Reyes confirmó que el computo definitivo para gobernador le dio el triunfo al priista Héctor Astudillo Flores con 558 mil 662 votos por 473 mil 695 de la perredista Beatriz Mojica Morga…precisamente ayer el IEPC haría la entrega de la constancia de mayoría al candidato del PRI…Otro priista que recibió en días pasados su constancia de mayoría fue Esteban Albarrán Mendoza, quien ganó con una ventaja considerable el municipio de Iguala, ciudad que se vistió de luto el pasado 27 de septiembre con la desaparición forzada de 43 alumnos de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa…por cierto cabe hacer mención que el inútil gobernador Rogelio Ortega Martínez por sus “calzones” le recortó 200 millones de pesos al presupuesto 2015 del IEPC y el que ya había sido autorizado por el mismo Congreso local, por lo que habrá que investigar si el gobernador no es un lobo con piel de oveja…Ayer, en un conferencia convocada al cuarto para las doce en conocido hotel del Puerto de Acapulco, la candidata de la coalición PRD-PT, Beatriz Mojica Morga dijo no reconocer el triunfo rotundo del priista Héctor Astudillo Flores, porque según fue “un proceso plagado de irregularidades e ilegalidades…marcop1955@hotmail.com